Para un empresario que decide utilizar un condominio como oficina, local comercial o cualquier otro tipo de operación, comprender las normativas es esencial para evitar sanciones y aprovechar posibles beneficios fiscales.
Este método proporciona liquidez inmediata con un margen de utilidad aceptable, pero conlleva consideraciones fiscales significativas, especialmente en cuanto a la deducción de intereses para efectos del Impuesto sobre la Renta (ISR).