
La Copa Mundial 2026 será un despliegue masivo de tecnología. Lenovo y la FIFA usarán IA, análisis de datos y visualización para optimizar decisiones, operaciones y experiencias.
Las empresas luchan por que la Inteligencia Artificial (IA) no se quede fuera de ningún gran escenario. Este año, el evento deportivo más grande, la Copa Mundial de Futbol de la FIFA 2026, también tendrá una fuerte carga tecnológica que, si bien no modificará su esencia, sí tendrá impacto en elementos tácticos, arbitrales y de experiencia de los usuarios.
“La IA no elimina la incertidumbre que hace atractivo al deporte”, aseguró Johannes Holzmüller, director de innovación de la FIFA. “Aunque un equipo pueda estar mejor preparado gracias a la IA generativa, un solo contraataque en el último minuto puede cambiar el resultado, manteniendo viva la ‘belleza del juego’ que la tecnología no puede predecir ni controlar”.
Durante una mesa redonda en CES 2026 organizada por Lenovo, patrocinador del Mundial de Futbol, directivos de la FIFA coincidieron en que la tecnología, específicamente la Inteligencia Artificial, el análisis de datos y los sistemas avanzados de visualización marcarán un antes y un después en la forma en que se vive un torneo.
“Si te metes de lleno en todos estos detalles del futbol (tácticos y de preparación), por supuesto que puedes prepararte mucho”, señaló Nacho Fresco, director de tecnología de la FIFA, “pero al final del día, en cada juego suceden muchas cosas que no puedes anticipar”.
En ese contexto, Lenovo anunció Football AI Pro, un asistente de IA que será una herramienta clave para entrenadores, jugadores y analistas de todas las selecciones participantes en la Copa Mundial de la FIFA 2026, pues coordina múltiples agentes de IA capaces de explorar millones de puntos de datos, analizar más de 2,000 métricas diferentes y entregar información en tiempo real.
El sistema comparará patrones de equipo mediante clips de video y avatares 3D que hacen que los datos “cobren vida”. Los entrenadores pueden evaluar cómo sus ajustes tácticos funcionarían frente a un rival específico y responde preguntas en tiempo real relacionadas con el juego, mientras que los jugadores reciben análisis personalizados de su desempeño. Todo ocurre en un entorno que combina simulación, datos históricos y escenarios de alta probabilidad.
“Con Football AI Pro, democratizamos el acceso a los datos proporcionando el conjunto más completo de análisis de fútbol a todas las selecciones competidoras y, pronto, también a los aficionados”, afirmó Gianni Infantino, presidente de la FIFA. “Esto es solo el principio”.
Nueva tecnología para los árbitros
La implementación tecnológica no se limita a los equipos y cuerpos técnicos. Uno de los cambios más visibles estará en el arbitraje. La edición 2026 integrará avatares digitales en la tecnología arbitral y en las transmisiones, que serán representaciones 3D realistas de los jugadores a partir de recursos tridimensionales y modelos de IA generativa.
Estos avatares se utilizarán, sobre todo, en las repeticiones de fuera de juego, ofreciendo un mayor contexto visual tanto para los árbitros como para los aficionados y no se tratará de figuras genéricas, sino de modelos que replican con precisión la complexión y dimensiones físicas de cada futbolista. “No hay dos futbolistas iguales”, explicó Art Hu, director de Tecnologías de la Información de Lenovo. “Se tendrán en cuenta las dimensiones exactas de cada jugador para mejorar la precisión en la toma de decisiones”.
La integración de estos avatares en la tecnología de fuera de juego semiautomatizado ya fue probada en la Copa Intercontinental de la FIFA en Qatar. En este caso, el sistema envía señales inmediatas a los árbitros cuando existe alta confianza en los datos, reduciendo retrasos y minimizando la incertidumbre para el espectador.
Asimismo, en esta edición se mantendrán las cámaras corporales en los árbitros, que se probó por primera vez en el Mundial de Clubes 2025. La diferencia es que ahora contarán con estabilización de imagen impulsada por IA, ofreciendo una experiencia más inmersiva.
Los retos tecnológicos de la infraestructura
En términos de infraestructura, el reto del Mundial 2026 es que se jugará en 16 ciudades, repartidas en tres países, con 104 partidos y múltiples zonas horarias. Para sostener esa operación, Lenovo proporcionará un centro de comando inteligente que monitoreará en tiempo real todas las operaciones del torneo y generará resúmenes diarios con información de valor para las emisoras.
También se utilizarán “gemelos digitales” de las sedes para vigilar situaciones dentro y fuera de los estadios, facilitando la toma de decisiones en tiempo real y mejorando la experiencia del evento tanto para organizadores como para aficionados.

China es un actor central en la región, con 518,000 millones de dólares en comercio y casi 190,000 millones en IED acumulada.
En apenas dos décadas, China pasó de ser un actor marginal a convertirse en uno de los socios económicos más influyentes de América Latina. Es el segundo socio comercial más importante, después de Estados Unidos.
Pero en Sudamérica, que incluye Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guyana, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela, China desempeña un papel económico aún más importante, siendo el principal socio comercial de la región.
De acuerdo con un análisis del Centro de Estudios del Parlamento Europeo, este avance responde a una estrategia deliberada de largo plazo enfocada en asegurar el acceso a recursos naturales, ampliar mercados para sus manufacturas y consolidar su presencia económica y política en la región.
El documento subraya que América Latina se ha convertido en un socio clave para China por su abundancia de minerales críticos, su capacidad energética y su peso creciente en las cadenas globales de suministro.
El intercambio comercial entre China y América Latina se multiplicó de forma acelerada. Entre 2000 y 2020 creció 26 veces, al pasar de 12,000 millones a 315,000 millones de dólares. Para 2024, el comercio total alcanzó 518,000 millones de dólares y las proyecciones apuntan a que podría superar los 700,000 millones hacia 2035.
Las exportaciones latinoamericanas hacia China se concentran en productos primarios. Los minerales representan 32% del total, seguidos por oleaginosas como la soya con 18% y combustibles minerales con 12%. A cambio, China envía principalmente maquinaria, equipo eléctrico, vehículos y autopartes.
La mancha roja se extiende sin freno no solo en la región. Según el Lowy Institute, casi 80% de los países del mundo importan más productos desde China que desde Estados Unidos. El centro de investigación australiano trazó un mapa que muestra cómo el gigante asiático se convierte en el principal proveedor global, desplazando a Washington.
Las inversiones
Más allá del comercio, la inversión china deja una huella profunda, pues América Latina es el segundo mayor destino de inversión directa china, solo detrás de Asia. El acervo acumulado se estima en 187,500 millones de dólares, con cerca de dos terceras partes concentradas en energía, minería y recursos naturales, en particular minerales clave para la transición energética.
El Monitor de la Inversión Extranjera Directa China en América Latina y el Caribe señala que la inversión china en la región sumó 8,530 millones de dólares en 2024. Entre 2000 y 2024, el monto promedio anual se redujo de forma significativa, al pasar de 13,830 millones de dólares en 2015-2019 a 11,125 millones en 2020-2024, incluso por debajo del promedio de 2010-2014.
Brasil es por mucho el principal destino de la inversión china en la región, con un promedio anual de 2,678 millones de dólares entre 2000 y 2024, seguido por Perú con 1,460 millones, México con 990 millones y Argentina con 978 millones. Venezuela, en contraste, promedió apenas 129 millones de dólares anuales. Aun así, la estructura se ha diversificado de forma notable. Mientras que en 2000-2004 Brasil concentró 55.13% , su participación bajó a 30.50% en 2020-2024.
Recientemente, Argentina, Perú, México y Chile se consolidaron como los receptores más dinámicos, aunque Brasil mantiene el primer lugar.
Dominio en minería e infraestructura
El litio y el cobre ocupan un lugar central en esta estrategia. China ha invertido al menos 11,000 millones de dólares en proyectos de extracción de litio desde 2018, sobre todo en Argentina, Bolivia y Chile, el llamado triángulo del litio, que concentra cerca de la mitad de las reservas mundiales. En cobre, Chile y Perú, los dos mayores productores globales, tienen a China como su principal destino.
La infraestructura es otro eje clave. Desde 2018, China extendió a la región su Iniciativa de la Franja y la Ruta. Uno de los proyectos más emblemáticos es el megapuerto de Chancay, en Perú, que abrirá una ruta marítima directa con Asia y modificará la logística sudamericana al reducir la dependencia del Canal de Panamá.
Beijing también financia proyectos de aeropuertos, carreteras, puertos y ferrocarriles. Entidades chinas mantienen distintos niveles de propiedad o control sobre más de 100 proyectos portuarios en el mundo, al menos una docena en América Latina y el Caribe. A finales de 2024, la inauguración del nuevo megapuerto en Perú reforzó este despliegue.
De acuerdo con un análisis del Consejo de Relaciones Exteriores, el Banco de Desarrollo de China y el Banco de Exportación e Importación de China figuran entre los principales prestamistas de la región. Desde 2005 han otorgado más de 120,000 millones de dólares a países y empresas estatales de América Latina y el Caribe, en muchos casos vinculados a petróleo y destinados a proyectos de energía e infraestructura.
Venezuela concentra casi 60,000 millones de dólares de estos préstamos, casi el doble que Brasil, el segundo mayor prestatario. China además participa como miembro no prestatario con derecho a voto en el Banco Interamericano de Desarrollo y el Banco de Desarrollo del Caribe. China también impulsa el desarrollo de la llamada nueva infraestructura, que abarca inteligencia artificial, energías renovables, ciudades inteligentes y tecnología 5G, con empresas de telecomunicaciones como Huawei al frente.
Inversión en México
La inversión china en México creció con rapidez en los últimos años, impulsada por la guerra comercial con Estados Unidos, la entrada en vigor del T-MEC y la reconfiguración de las cadenas globales de suministro, pero su peso sigue por debajo del capital estadounidense y del de otras economías avanzadas, aunque su presencia resulta cada vez más visible en sectores específicos.
Un reporte de la Reserva Federal de Dallas indica que México recibió 2,300 millones de dólares de inversión extranjera directa neta proveniente de China entre 2017 y 2024. Al incluir a Hong Kong, la cifra asciende a 3,200 millones de dólares, equivalente a 1.2% de la IED total captada por el país en ese periodo, frente a los 113,000 millones de dólares provenientes de Estados Unidos.
Pero resalta que estimaciones privadas sugieren una presencia mayor. Centros académicos y firmas de análisis calculan que las entradas acumuladas de inversión china desde 2017 oscilan entre 11,500 y 15,000 millones de dólares, debido a que muchas operaciones se canalizan a través de filiales extranjeras y no se registran directamente como capital chino. Destaca que el sector automotriz encabeza esta estrategia. Proveedores chinos de autopartes concentran entre 40% y 45% del valor de la inversión china en México, sobre todo en sistemas eléctricos, componentes de arranque y piezas especializadas.
Aunque ningún fabricante chino de autos ha instalado plantas de ensamblaje, alrededor de 40 empresas chinas de autopartes ya operan en el país, lo que equivale a cerca de 3% de la producción nacional del sector.
Otros sectores clave incluyen energía, electrónica, maquinaria y manufactura ligera. Empresas chinas invierten en generación renovable, producción de paneles solares, centros de datos, electrodomésticos, equipos industriales y muebles. Entre los proyectos más relevantes figuran la compra de Zuma Energía por cerca de 1,000 millones de dólares, inversiones de Trina Solar en manufactura fotovoltaica, la expansión de plantas de Hisense y Lenovo y nuevas fábricas de maquinaria pesada en Nuevo León.
También Hutchison Ports, operador portuario de origen chino y uno de los más grandes del mundo, es un inversionista clave y constante en la infraestructura portuaria de México. Su presencia se extiende a puertos estratégicos como Lázaro Cárdenas, Veracruz y Ensenada, donde ha desarrollado terminales de contenedores y de usos múltiples, con inversiones enfocadas en ampliar capacidad, modernizar instalaciones y fortalecer la logística del país.
En términos geográficos, la inversión se concentra en estados del norte como Nuevo León, Chihuahua y Baja California, donde se integra a clústeres automotrices y electrónicos existentes.

Las remodelaciones del AICM priorizan la imagen rumbo al Mundial 2026, pero especialistas advierten que los cuellos de botella operativos persisten y que no hay mejoras estructurales en pistas ni capacidad.
La Terminal 1 del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) estrena pisos, luminarias, plafones, acabados y mobiliario en 70% de las salas de abordaje de la zona más antigua del complejo. El objetivo es que el inmueble, que fungirá como puerta de entrada al país durante la inauguración del Mundial de Futbol 2026 , proyecte una mejor imagen.
La semana pasada, la Secretaría de Marina informó que también iniciará la remodelación de la Terminal 2, con un mantenimiento mayor en aproximadamente 200 hectáreas de áreas verdes, así como la construcción de un estacionamiento de seis niveles sobre una superficie de 5,500 metros cuadrados.
Hasta ahora, las adecuaciones han estado centradas en la imagen y en la estética, pero no apuntan a un incremento de la capacidad del aeropuerto ni a mejoras sustanciales en su operatividad. Especialistas del sector coinciden en este diagnóstico.
“Son principalmente cambios estéticos”, señala Fernando Gómez Suárez, analista del sector. “Lo que hace falta es un ordenamiento y mejores instalaciones, mejor infraestructura, considerando áreas operativas, no nada más áreas ambulatorias”, explica en entrevista con Expansión.
El especialista subraya que el verdadero cuello de botella del AICM no está en los pasillos ni en las salas de espera. “Las áreas operativas tienen que ver con aterrizajes y despegues. El aeropuerto no tiene tanto problema en áreas ambulatorias, sino en las pistas”, añade. “Eso no se puede remediar hasta el momento”.
En enero del año pasado, cuando se presentó el programa de remodelación del AICM durante una de las conferencias matutinas presidenciales, se informó que las mejoras se estructurarían en cuatro ejes. Ninguno de ellos contemplaba cambios operativos, una omisión que, hasta ahora, se mantiene. Los pilares anunciados fueron presentación del aeropuerto, satisfacción del pasajero, seguridad y aeropuerto verde.
Un aeropuerto sin espacio para crecer
José Suárez, vocero de la Asociación Sindical de Pilotos Aviadores de México (ASPA), reconoce que sí existe un antes y un después tras las remodelaciones. “Las obras benefician al pasajero y eso termina beneficiando a la industria”, señala.
No obstante, advierte que las mejoras enfrentan un límite físico. “Las remodelaciones topan con pared”, afirma. “Ya no hay más espacio hacia donde crecer”.
El AICM cuenta con dos pistas principales, la 05L/23R y la 05R/23L. Debido a su cercanía, no pueden operar de manera simultánea, por lo que una se destina exclusivamente a aterrizajes y la otra a despegues.
“Por cómo está el aeropuerto, no hay mucho crecimiento posible en las pistas”, reconoce Suárez. “Lo que sí se puede hacer es renovarlas constantemente”. El vocero explica que, al tratarse de pistas de asfalto —a diferencia de otros aeropuertos que utilizan concreto—, requieren inversión continua.
“Es importante el tema de las terminales”, añade. “Esta ha sido una de las remodelaciones más grandes que hemos visto en la historia reciente del aeropuerto, pero tiene que hacerse de manera integral”.
La limitación de espacio es estructural. Alrededor del AICM se extienden colonias de la alcaldía Venustiano Carranza, así como localidades de Nezahualcóyotl y Ecatepec, en el Estado de México. Aun así, a lo largo del tiempo han surgido propuestas para mejorar la operatividad más allá de lo estético.
__Propuestas que no despegan __ Rosario Avilés, analista del sector, señala que han existido múltiples alternativas. Entre ellas, la construcción de una tercera terminal dentro del propio aeropuerto mediante la eficientización de espacios.
Otra opción, recuerda, era aprovechar las pistas del cancelado aeropuerto de Texcoco, que quedaron con un avance cercano a 70%. Estas podrían haberse conectado al AICM mediante un tren, como ocurre con la Terminal 4 del Aeropuerto de Barajas, en Madrid.
“Soluciones han existido para regalar”, afirma Avilés. Sin embargo, ninguna se ha concretado. La razón, explica, está en el uso de los recursos financieros del aeropuerto.
Los ingresos por la Tarifa de Uso Aeroportuario (TUA), que deberían destinarse al mantenimiento y mejora del AICM, han estado comprometidos al pago de los bonos emitidos tras la cancelación del aeropuerto de Texcoco. “Eso ha impedido una mejora sustancial de la infraestructura”, apunta. “Yo esperaría que le entren en serio”, dice Avilés. “El Mundial pasará y todos los demás nos quedamos aquí”. La analista insiste en que el país necesita “una puerta de entrada digna, amplia y suficiente”.
“Tendrían que meterle dinero”, añade. “Hacer una cirugía mayor, arreglar el drenaje completo, construir una terminal tres o cuatro para generar más espacio en tierra para los pasajeros”.
Las mejoras de fondo siguen sin llegar. El aeropuerto mantiene las mismas 33 posiciones remotas en la Terminal 1 y 23 en la Terminal 2, una limitación que obliga a los aviones a esperar en pista antes de poder desembarcar pasajeros.
“Hasta el momento han sido insuficientes”, señala Gómez. “Cuando un avión empieza a sobrevolar la ciudad, es porque no hay posiciones de atraque”. El analista explica que las aeronaves deben esperar hasta que se libere un espacio.
“No te asignan una posición al instante”, añade. “Te quedas en la pista paralela durante varios minutos, haciendo fila detrás de otros aviones”. El problema, subraya, ocurre tanto en llegadas como en salidas.
Mientras la infraestructura útil del AICM se mantiene prácticamente igual, los nuevos acabados buscan enviar otro mensaje. En la rampa de entrada a la Terminal 2, un balón monumental anticipa la cercanía del Mundial y refuerza la apuesta por una imagen renovada, aun cuando los retos operativos siguen en tierra.

Las personas morales deben hacer su declaración anual 2025 en fechas distintas. El SAT facilita este trámite con información prellenada, y con pocos requisitos.
No todos presentan su declaración anual en abril. Otros deben realizarla durante los primeros tres meses de 2026, como es el caso de las personas morales. De acuerdo con el Servicio de Administración Tributaria (SAT), hay tres fechas disponibles para cumplir con esta obligación, según sea el tipo de entidad.
Declaración anual 2025
La declaración anual es un reporte detallado de todas las operaciones contables y fiscales realizadas en el periodo anterior. En 2026, se informa sobre los movimientos económicos de 2025.
Hacer la declaración es una obligación que tienen tanto las personas físicas como morales en México, y el Servicio de Administración Tributaria (SAT), órgano de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), es la entidad responsable de su regulación.
Las personas morales realizan este trámite durante el primer trimestre del año, con periodos específicos según el tipo de organización que sea; mientras que los contribuyentes o personas físicas la realizan durante abril.
Fechas para las personas morales
El SAT estableció plazos definidos se acuerdo con el régimen fiscal de las empresas en México:
Personas morales sin fines de lucro: hasta el 16 de febrero de 2026. Demás regímenes del Título II de la Ley del ISR y Régimen Simplificado de Confianza (RESICO): hasta el 31 de marzo de 2026. Además, la entidad fiscal también contempla a las sociedades que se encuentran en periodo de liquidación, las cuales tienen como límite el lunes 19 de enero de 2026.
El SAT cuenta con una plataforma oficial para realizar la Declaración Anual 2025 de personas morale s, con información precargada, lo que facilita la revisión y presentación del reporte. Entre los datos disponibles están:
Las personas responsables de realizar la declaración deberán verificar que la información sea correcta y completa, de lo contrario, podrán realizar los ajustes necesarios mediante declaraciones complementarias.
Requisitos
¿Qué pasa después de presentar la declaración anual de empresas?
Si la declaración da como resultado un saldo a cargo, se deberá realizar el pago correspondiente mediante una transferencia a través de los bancos autorizados como:
El pago se verá reflejado en el sistema en un plazo máximo de 48 horas. Por el contrario, si el resultado muestra ceros, el registro se verá registrado en 24 horas aproximadamente.
Orientación y apoyo del SAT
Para resolver dudas, el SAT tiene diversos canales de atención: MarcaSAT: 55 627 22 728, de lunes a viernes de 9:00 a 18:00 horas (excepto días inhábiles).
OrientaSAT, disponible en el minisitio de Declaración Anual de empresas y en el Chat uno a uno.Chat uno a uno, en la parte inferior derecha del Portal del SAT o en chat.sat.gob.mx