
Adquirir las franquicias de Warner significa para la plataforma de Los Gatos tener contenido de calidad y conocido por los usuarios, pero también una oportunidad de negocio.
La adquisición de Warner Bros por parte de Netflix por casi 83,000 millones de dólares no solo reordena el mapa del entretenimiento global, también inaugura una nueva etapa donde poseer franquicias es un primer paso para monetizar datos e hiperpersonalizar el contenido, y replicar lo que otras plataformas como Facebook, Instagram o TikTok monetizan.
La integración, que tomará entre 12 y 18 meses, transformará la industria desde dos frentes complementarios. Por un lado, el músculo creativo e histórico de Warner, mientras la capacidad analítica y más tecnológica de Netflix, es decir la lectura de datos, ayudará a definir mejor la programación de cada interfaz de los usuarios.
Según eMarketer, la inversión global en plataformas con publicidad creció 17% en 2024, impulsada por marcas que buscan precisión y audiencias que migran desde la TV abierta. En mercados como México, The CIU estima que 4 de cada 10 suscriptores aceptan ver anuncios a cambio de pagar menos, acelerando la adopción de planes híbridos.
“En un mercado saturado, con siete u ocho plataformas peleando por retención y monetización, se requiere de movimientos inteligentes”, precisó hace unas semanas, Casey Bloys, presidente y director ejecutivo de HBO y Max Content.
La enorme base de suscriptores de Netflix combinada con la fuerte propiedad intelectual de WBD consolidará una escala de suscripción inigualable y fortalecerá la línea de producción cinematográfica de Netflix, lo que significa que la empresa puede competir mejor con actores como Disney, de acuerdo con Jeremy Goldman, analista senior en eMarketer.
“Netflix ya demostró que su capacidad de segmentación basada en comportamiento, tiempos de visualización, afinidades y patrones de abandono supera a la mayoría de los servicios tradicionales. Con Warner, esa ventaja deja de ser aislada y se convierte en una plataforma publicitaria global con inventario premium”, apunta Goldman.
El propio Bloys señaló que la batalla real es el churn, es decir la facilidad con que el consumidor entra y sale de las plataformas y de hecho por eso una métrica que para ellos es fundamental es saber qué título ven los usuarios a la hora de activar su suscripción.
Con una biblioteca que ahora incluirá The Lord of the Rings, Harry Potter, Friends, Game of Thrones, Succession, Matrix, Euphoria y The Big Bang Theory, los “first views” se multiplicarán. Y cada inicio de sesión equivale a nuevos datos, nuevas impresiones y nuevos modelos de predicción publicitaria.
El impacto en Disney, Prime Video y Paramount
Hasta hoy, Disney+ Ads, Prime Video Ads y Paramount+ eran alternativas crecientes, pero lejos de articular un ecosistema de publicidad tan robusto como el de una red social. La fusión obliga a todos a redefinir prioridades, que van desde consolidar inventario, hasta mejorar sus planes con anuncios.
“Disney deberá optimizar su plan con anuncios para no perder atractivo frente a un catálogo capaz de atraer audiencias familiares, adolescentes y adultas”, señaló Marisa Jones, analista de contenido y streaming en eMarketer.
La consolidación acelera la transición hacia modelos híbridos, donde la publicidad es el motor que mantiene estable el ingreso ante la volatilidad del churn.
Bloys lo explicó al hablar de la serie que ganó a mejor drama, The Pit, que los formatos procedimentales y anuales les permiten mantener “visitas recurrentes” al catálogo sin depender de producciones de gran presupuesto. Es, en esencia, la ingeniería de la retención.
Por ello, lo que pone Netflix es el sistema de predicción de consumo más avanzado de la industria, segmentación personalizada y herramientas de medición, además de una infraestructura global que supera los 260 millones de suscripciones.
Con la fusión, de acuerdo con Goldman se gana un cruce de audiencias, donde se unen los fanáticos de franquicias con los heavy users del algoritmo de Netflix.
Por ello podría ser posible ver más vías para monetizar, spin-offs, universos extendidos, animación, documentales.
“La existencia de siete u ocho streamers hace difícil que el negocio funcione”, señaló Bloys, por lo que además de los títulos, se necesita escuchar a la audiencia y ofrecer lo que las tecnológicas han ofertado en temas de publicidad, lo que significa más personalización.
El acuerdo aún no es un hecho y puede enfrentar escrutinio regulatorio, pero ya pone en la mesa los cambios que podrían venir en la industria de entretenimiento.

Los rendimientos de los Cetes dependen de impuestos, inflación y ajustes a la tasa de interés. Un cambio en esos indicadores modifica la ganancia real para quienes invierten en distintos plazos.
Muchas personas usan los Cetes como punto de entrada a la inversión gracias a su operación directa y porque acepta montos bajos. Esa accesibilidad los mantiene como una opción recurrente para quienes buscan obtener una ganancia sobre su ahorro sin involucrarse en productos más complejos.
Los rendimientos de los Cetes han bajado en los últimos meses y hacia el siguiente año se prevén ajustes en el impuesto sobre el rendimiento y cambios en la inflación. Ese escenario abre la pregunta sobre si continuará siendo rentable invertir en el instrumento en 2026 y cómo pueden influir esas variables en la ganancia final para distintos plazos.
¿Cuál es el estado actual de los Cetes?
Primero hay que entender cómo opera el rendimiento actual de los Cetes y qué ganancia entregan según el plazo elegido. La tasa que muestran los instrumentos es el rendimiento nominal, que refleja la ganancia antes de impuestos y sin considerar la pérdida de poder de compra. Para calcular la ganancia real se descuenta el efecto de la inflación y el impuesto sobre el rendimiento.
En 2025, el ISR para rendimientos financieros es de 0.5% y la inflación se ubica en 3.61% anual en la primera quincena de noviembre. Con esos valores se obtiene la ganancia nominal, la ganancia neta después de ISR y la ganancia real descontando inflación para una inversión base.
Ese escenario incorpora presiones al inicio del año por una inflación subyacente por encima del 4% y factores como los aranceles más altos y el reciente aumento de 13% al salario mínimo. El efecto se refleja en la ganancia real de los Cetes, porque el rendimiento se ajusta al poder de compra y al comportamiento de precios durante el año.
“Los Cetes y todos los instrumentos del gobierno siguen muy de cerca la tasa del Banco de México. Creemos que este año la tasa va a terminar en 7% y el siguiente año en 6.5%, y eso es lo que los Cetes van a reflejar”, dice Gabriela Siller, directora de análisis económico financiero de Banco Base, al describir cómo el instrumento se ajusta a las decisiones del banco central.
La trayectoria anticipa un próximo movimiento: un recorte adicional a la tasa de Banxico. Después vendría una pausa antes de retomar el ciclo de disminución, manteniendo el diferencial de tasas con Estados Unidos.
Esa señal se refleja en los precios de los plazos antes de que el ajuste se haga efectivo.
“Cada vez vemos más salidas de capitales de instrumentos del gobierno por mayor aversión al riesgo, aunque los Cetes siguen teniendo buena demanda a nivel local”, detalla Siller, al explicar el contexto de flujos y su efecto sobre la demanda del instrumento.
Ese flujo incluye operaciones de corto plazo que buscan el diferencial entre países. Inversionistas toman recursos donde el costo es más bajo y los colocan donde el rendimiento es mayor, operación conocida como carry trade. Cuando se estructura a través de instrumentos emitidos por un banco en el país y se cubre con un contrato de intercambio, la exposición al riesgo del país se reduce y se convierte en una operación muy corta, conocida como swap, según explica Siller. Aunque hay salida de capital extranjero en instrumentos gubernamentales, la demanda local sostiene la colocación y contribuye a mantener estable el tipo de cambio.
¿Cómo quedarían los rendimientos en 2026?
La estimación parte del ajuste previsto en la tasa de interés de Banxico y de cómo esa señal se traslada al rendimiento de los instrumentos de deuda.
Si la tasa de referencia baja medio punto, el ajuste se aplica a los plazos en la misma magnitud, manteniendo la diferencia relativa entre cada tramo. El cálculo no proyecta precios de mercado: muestra cómo cambia la ganancia cuando el rendimiento nominal se mueve en línea con la señal de política monetaria.
La estructura actual sirve como base. Hoy los tramos van de 7.26% a 7.85%, según el plazo. Con un ajuste de 0.50 puntos, los rendimientos quedarían en 6.76 a 7.35%. A partir de esos valores se calcula la ganancia nominal de una inversión base y el rendimiento neto ajustado por impuestos e inflación esperada hacia el cierre del año.
¿Aún es rentable destinar dinero a este instrumento?
“El Cete sigue siendo una muy buena opción”, afirma Laura Becerra Rodríguez, presidenta de la Comisión Técnica de Finanzas y Sistema Financiero del Colegio de Contadores Públicos de México. "El beneficio está en evitar que el ahorro se erosione si permanece en una cuenta de débito o guardado fuera del sistema", agrega.
¿Qué riesgos podrían cambiar el rendimiento y qué pueden hacer quienes buscan invertir con poco presupuesto?
Las proyecciones sobre rendimientos dependen de la trayectoria de las tasas y de cómo reacciona el mercado si la política monetaria cambia más rápido de lo previsto. “Sería mejor tomar instrumentos más largos porque la tasa va a seguir disminuyendo el siguiente año”, sugiere Siller.
El comportamiento de la tasa no es el único factor que puede alterar el rendimiento final. Siller menciona el riesgo por la percepción del mercado sobre el país: “Puede ser por el lado de la rentabilidad o por el lado del riesgo, es decir que haya mayor percepción de riesgo sobre México, que alguna agencia calificadora cambie la perspectiva o recorte la calificación crediticia de la deuda soberana”, comenta.
Ese tipo de eventos puede modificar los flujos de capital hacia instrumentos gubernamentales y, en consecuencia, influir en la demanda local y el comportamiento de la curva, como se ha observado cuando hay mayor aversión al riesgo.
Para quienes planean invertir con montos bajos, el instrumento sigue presente dentro de las alternativas de renta fija. “Cete sigue siendo una alternativa sólida… siempre hay que tener un portafolio bien diversificado, no solamente en un instrumento”, concluye la economista de Banco Base, al recomendar el uso del instrumento de manera directa o a través de fondos y combinados con una porción de renta variable para equilibrar el portafolio según el contexto económico.

La OCDE prevé un 2025 de bajo crecimiento para México y advierte que el estancamiento productivo exige reforzar el sistema fiscal, simplificar regulaciones y ampliar la formación laboral.
La OCDE anticipa que México enfrentará una desaceleración económica marcada en 2025, con un crecimiento estimado de 0.7%, antes de una recuperación gradual a 1.2% en 2026 y 1.7% en 2027. El organismo advierte que la actividad ya muestra señales de enfriamiento por el freno en la inversión, la moderación del consumo y un entorno global adverso. Ante este panorama, el organismo propuso tres reformas para aumentar la productividad del país.
“Vemos un alto nivel de incertidumbre en México que está frenando la inversión y, más recientemente, moderando el consumo”, afirmó Alberto González, economista senior de la OCDE y jefe del equipo para México y Costa Rica, durante una conferencia de prensa virtual.
El motor exportador sostiene a la economía
Aun en este contexto, las exportaciones continúan siendo el principal soporte del PIB. La OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) destaca la fortaleza de las ventas externas no automotrices, impulsadas por el mejor aprovechamiento del T-MEC y por la demanda estadounidense ligada a sectores tecnológicos como la Inteligencia Artificial.
“Las exportaciones no automotrices mantienen un crecimiento muy sólido, impulsadas por la demanda de Estados Unidos y por el dinamismo del sector vinculado a la Inteligencia Artificial”, señaló González durante la presentación del informe.
La preocupación central: productividad estancada
El organismo subraya que la productividad sigue siendo el gran talón de Aquiles de México, un problema que antecede a la coyuntura reciente. Aunque la inflación general ha cedido, la subyacente se mantiene por encima del 4%, lo que obliga a mantener una política monetaria prudente.
“La tarea pendiente de México desde hace algún tiempo es fortalecer la productividad”, apuntó González, en línea con el diagnóstico del capítulo México del reporte.
La primera recomendación de la OCDE es avanzar hacia un sistema fiscal más robusto y eficiente que permita financiar inversiones estratégicas. El organismo considera indispensable “fortalecer los ingresos tributarios para continuar con la consolidación fiscal y reforzar áreas favorables al crecimiento, como la educación y la infraestructura de calidad”. México se mantiene entre los países con menor recaudación de la OCDE como proporción del PIB.
El segundo pilar consiste en simplificar y digitalizar regulaciones para reducir costos, facilitar la inversión y mejorar el ambiente de negocios.
La OCDE advierte que la complejidad regulatoria a nivel estatal y municipal sigue siendo una barrera importante. “Lo importante es que la simplificación y la digitalización no se hagan sólo a nivel federal, sino también a nivel de estados y municipios”, dijo González.
El tercer bloque de reformas apunta al capital humano. La OCDE propone expandir la educación vocacional para adecuar las habilidades laborales a las necesidades de la industria, y fortalecer la educación temprana para elevar la participación femenina en el mercado laboral.
“La formación vocacional permitiría que más jóvenes accedan a empleos de calidad, y la educación temprana ayudaría a que más mujeres participen en el mercado de trabajo”, explicó el economista de la organización.
América Latina resiste, pero siguen problemas estructurales
A nivel regional, la OCDE proyecta un crecimiento de 2.3% en 2025 y 1.9% en 2026, con riesgos significativos asociados a tensiones comerciales globales, incertidumbre política y marcos fiscales frágiles.
En su capítulo especial, el organismo señala que la digitalización del sector público es una de las oportunidades más claras para aumentar la productividad en la región. Países como Brasil y Colombia lideran estos esfuerzos, mientras que México avanza en la creación de una Agencia de Transformación Digital.
Para la OCDE, México tiene una ventana de oportunidad para beneficiarse de la relocalización de inversiones, pero sólo si aborda sus rezagos estructurales.
El fortalecimiento institucional, la integración digital del sector público, la educación y un marco fiscal más sólido serán claves para elevar el crecimiento potencial. “México necesita impulsar reformas estructurales ambiciosas para reforzar de manera duradera sus perspectivas económicas”, concluye el informe.

El dominio de las llantas chinas ya supera la mitad del mercado mexicano, impulsado por precios hasta 40% menores. Las marcas occidentales refuerzan producción local e innovación para contener la caída.
Los talleres mecánicos son un termómetro del mercado. Donde antes se apilaban neumáticos de marcas conocidas como Michelin, Bridgestone o Pirelli, ahora se alzan torres de marcas desconocidas, con nombres que apenas se pronuncian. Son llantas chinas que, por primera vez en la historia, ya dominan más de la mitad de las ventas en México.
En silencio, los fabricantes asiáticos pasaron del rincón de los distribuidores al estante principal, replicando la irrupción de los autos chinos, un fenómeno que sacudió a la industria automotriz. En autos, la transición fue rápida y visible: concesionarias nuevas en cada esquina, SUV a precios imbatibles y un consumidor curioso por probar.
En neumáticos, la revolución ha sido más discreta, pero igual de contundente. Hoy, alrededor del 45% de las llantas de vehículos de pasajeros son chinas, porcentaje que se eleva al 80% en el caso de llantas para camiones, según datos de la Cámara Nacional de la Industria Hulera en 2024.
La comparación inquieta a las marcas tradicionales. Michelin, Bridgestone y Pirelli se enfrentan a un ejército de marcas desconocidas que juegan con la ventaja de un precio bajo. En llantas, la brecha de precio puede ser de hasta 40%. Esa diferencia explica por qué las torres de neumáticos chinos crecen en cada esquina.
Precio vs calidad
El viraje del consumidor ha sido inmediato. Ante la inflación y la presión en el bolsillo, los neumáticos dejaron de ser un producto aspiracional para convertirse en una compra pragmática. “Obviamente te vuelves más selectivo al pensar en qué gasto mi dinero. Y las llantas precisamente no son el producto más llamativo”, admite Rebekka Hein, gerente de marca de Michelin para México y Centroamérica.
La consecuencia es que gigantes globales están reduciendo participación. Las tres marcas se abstienen de hablar de participación de mercado, pero las tres admiten el golpe. En el mismo lapso, los fabricantes asiáticos sin representación local formal —los llamados non-pool— dispararon sus ventas.
Bridgestone advierte que la decisión del consumidor puede tener un costo oculto. “El menor precio de una llanta es determinante para que el consumidor haga la compra, sin embargo, el gasto a largo plazo puede ser mucho mayor”, señala Miguel Pacheco, presidente de Bridgestone Latinoamérica Norte.
La compañía busca contrarrestar este patrón mediante campañas de educación y sensibilización, resaltando el impacto que tiene una buena llanta en seguridad, confort y eficiencia.
Michelin subraya que la llanta es uno de los productos industriales más complejos, pues debe equilibrar rigidez y flexibilidad para garantizar confort, pero también resistir altas velocidades y frenadas intensas. La compañía señala que la clave está en los compuestos utilizados y en la investigación para definir mezclas y diseños que mejoren la adherencia y el desempeño en condiciones adversas.
Ese conocimiento se nutre tanto de los centros de desarrollo como de la participación en competencias deportivas. “Estuvimos precisamente ocho años en Fórmula E porque tuvimos que adquirir el conocimiento de los requerimientos de los nuevos vehículos eléctricos, porque son más pesados, tienen mucho más torque”, comenta Hein.
Además, Michelin mantiene presencia en otras plataformas de alto rendimiento. Con su marca BFGoodrich participa en la Baja 1000 para el segmento off-road, mientras que en motociclismo continúa en MotoGP hasta 2027, cuando migrará a una nueva serie más cercana a las condiciones de manejo en calle real.
El problema, coinciden los fabricantes, es que el consumidor aún no percibe el valor real de un neumático de alta gama. “Hay muy poco conocimiento sobre la importancia de una llanta y las características de calidad que deberías tener en cuenta al momento de comprar”, dice Hein.
Innovación y producción local
Mientras tanto, los fabricantes ven en sus plantas un eje. La planta de Bridgestone en Cuernavaca, con capacidad para 24,000 llantas diarias, juega un papel clave al abastecer tanto a armadoras como al mercado de repuesto. La firma ha optimizado procesos y fortalecido su cadena de suministro para enfrentar la presión de precios sin sacrificar estándares.
Además, mantiene un portafolio balanceado; con la marca Bridgestone atiende el segmento premium, mientras que con Firestone ofrece opciones más accesibles, diversificando así su cobertura de mercado.
Michelin sigue la misma ruta, reforzando su estrategia “local to local”. La planta de León, que produce alrededor de 13 millones de llantas al año, destina más del 80% a la exportación, principalmente hacia Estados Unidos, aunque también atiende al mercado de repuesto en México y algunas otras regiones. El objetivo es equilibrar esa mezcla para fortalecer la presencia local sin descuidar los compromisos globales.
La compañía también busca blindarse frente a la volatilidad arancelaria con un mayor esfuerzo de regionalización de su cadena de suministro. Aunque el caucho natural seguirá dependiendo de países productores como Brasil, Michelin trabaja en proyectos de cero deforestación y recolección sustentable. En otros insumos, como acero o componentes sintéticos, la estrategia es localizar proveedores dentro de América para reducir costos logísticos, mejorar la huella de carbono y mitigar riesgos regulatorios.
Al mismo tiempo, las marcas están mirando hacia nuevos segmentos especializados. Pirelli lanzó su línea Elect, especializada en neumáticos para autos eléctricos, y el Cyber Tyre, capaz de recopilar y procesar datos de sensores dentro del neumático y comunicarse en tiempo real con la electrónica del vehículo. “Nuestra prioridad es anticiparnos a la movilidad del futuro, ofreciendo productos de alta tecnología que diferencien a Pirelli en el mercado”, dice Enrico Verdino, CEO de Pirelli México.
Michelin ha desarrollado neumáticos específicamente diseñados para vehículos eléctricos, combinando eficiencia energética, bajo ruido y durabilidad. La compañía integra sensores y materiales avanzados que optimizan la transferencia de torque y la autonomía de la batería sin sacrificar seguridad. Bridgestone, en tanto, desarrolla modelos que reduzcan ruido y optimicen el consumo de energía.
La disputa, sin embargo, no es solo tecnológica. También se libra en los pasillos de la regulación. “Es muy importante que existan reglas claras y justas que aseguren la competencia leal”, advierte Pacheco.
Para las multinacionales, el reto es doble: defender el terreno premium y convencer al consumidor de que lo barato puede salir caro. Para los chinos, en cambio, mientras exista un diferencial de precio, la ola seguirá rodando.