
Mientras el uso de las cabinas telefónicas cae en el país, CFE Telecomunicaciones impulsa un programa para reactivar este servicio como parte de su estrategia de conectividad social.
En algunos puntos, aquellos en los que aún se mantienen, forman parte del paisaje cotidiano, aunque ya no se les preste atención al caminar. Sin embargo, para muchos —sobre todo en las grandes ciudades del país— resulta difícil pensar que, hasta hace poco más de una década, las cabinas telefónicas fueron uno de los principales servicios para realizar llamadas nacionales e internacionales, mediante tarjetas con saldo a partir de 30 pesos.
Pero la llegada y masificación del internet móvil marcó el declive de este servicio, cuya caída se acentuó con el surgimiento de aplicaciones de mensajería instantánea como WhatsApp.
De acuerdo con la última cifra disponible del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), en diciembre de 2024 existían 580,199 cabinas telefónicas, lo que implica que, en cinco años, desapareció el 10.6% de esta infraestructura, frente a las 649,177 contabilizadas en 2019. De este mercado, Telmex ostenta actualmente el 97.5%, mientras que el resto corresponde a la compañía BBG Comunicación.
A pesar de que este tipo de telefonía ha quedado prácticamente en desuso en las zonas urbanas, CFE Telecomunicaciones —el proyecto de conectividad del Estado, actualmente operado por la matriz CFE— ha optado por reactivar el servicio de cabinas telefónicas con el objetivo de cerrar la brecha digital del país, en un contexto en el que incluso en el Congreso se plantean iniciativas para retirar este tipo de infraestructura del espacio público.
El programa opera mediante convenios con las presidencias municipales para la instalación de cabinas en comunidades, donde las llamadas son gratuitas. A un año de su implementación, CFE Telecomunicaciones ha instalado 848 casetas telefónicas, la mayoría ubicadas en el sureste del país, particularmente en estados como __Veracruz, Oaxaca y Chiapas. __
“Con el proyecto de cabinas telefónicas se suma una alternativa para garantizar la conexión de la población que, a causa de la brecha generacional o digital, pueda ver afectada la comunicación con sus seres queridos”, señaló la empresa.
Jorge Bravo, presidente de la Asociación Mexicana del Derecho a la Información (Amedi) y experto en telecomunicaciones, aseguró que la apuesta por las cabinas telefónicas responde a un modelo de conectividad anacrónico e incluso rezagado frente a la evolución tecnológica, y consideró que CFE debería destinar los recursos públicos a la ampliación de infraestructura digital, así como a programas de conectividad, inclusión y alfabetización digital.
“No hay criterios claros para la instalación de esas cabinas. Aunque he observado algunas en buen estado, nunca he visto personas usando ese servicio. Además, la mayor parte de esta infraestructura es cada vez más vandalizada o retirada por falta de demanda”, aseguró el especialista.
Hasta ahora, no se ha hecho pública la información sobre la inversión que ha implicado el programa ni sobre el volumen de minutos cursados a través de esta infraestructura, lo que impide dimensionar su eficiencia y su alcance real.
La lógica detrás del programa de conectividad de__ CFE Telecomunicaciones responde a una visión institucional del acceso a los servicios de comunicación__. De acuerdo con Bravo, la iniciativa de reactivar las cabinas telefónicas surgió durante la gestión del primer director general de CFE Telecomunicaciones, Raymundo Artis Espriú, y es ahora, casi cinco años después, cuando esa visión comienza a materializarse.
“Esta idea, Espriú se la llegó a informar a López Obrador en una conferencia, pero es un plan que sigo creyendo que no está actualizado. No conozco un estudio ni una encuesta que valide que sea una necesidad social”, dijo.
Analistas han señalado anteriormente a Expansión que las cabinas telefónicas podrían convertirse de manera paulatina en puntos de acceso WiFi, especialmente en sitios remotos, lo que permitiría a los usuarios acceder a servicios de internet y realizar llamadas, incluso mediante aplicaciones como WhatsApp.
Así, mientras las cabinas telefónicas evocan una etapa pasada de la historia de las telecomunicaciones en México, su reactivación por parte del Estado abre un debate sobre la pertinencia y el rumbo de las políticas públicas de conectividad.
Entre la intención de atender a poblaciones marginadas y las dudas sobre su eficacia frente a alternativas digitales más actuales, el futuro de este programa dependerá no solo de su implementación, sino también de la transparencia de sus resultados y de su capacidad para adaptarse a un ecosistema tecnológico que avanza con rapidez.

El gigante asiático afronta dificultades con sus exportaciones y un consumo interno débil desde la pandemia de covid-19, debido en particular a una prolongada crisis en el sector inmobiliario.
Los precios al consumidor en China registaron en diciembre su mayor subida interanual desde principios de 2023, según datos oficiales publicados este viernes que reflejan una prolongación de su crecimiento tras meses de presión deflacionaria en la segunda economía mundial.
El gigante asiático afronta dificultades con sus exportaciones y un consumo interno débil desde la pandemia de covid-19, debido en particular a una prolongada crisis en el sector inmobiliario.
El índice de precios al consumidor, un indicador clave de la inflación, subió en diciembre un 0.8% interanual, según la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE).
La cifra coincidió con la previsión de la agencia económica Bloomberg y superó el 0.7% registrado en noviembre.
La demanda de los consumidores aumentó el último mes de 2025 debido a las celebraciones de Año Nuevo, afirmó en un comunicado Dong Lijuan, representante de la ONE.
"Las políticas destinadas a ampliar la demanda interna y promover el consumo siguieron dando resultados", añadió Dong. Aunque Beijing ha intentado pasar a un modelo de crecimiento basado más en el consumo interno y menos en las exportaciones y la industria manufacturera, el éxito ha sido limitado.
El índice de precios al productor cayó un 1,9% interanual en diciembre, de acuerdo con la ONE.
La encuesta de Bloomberg había pronosticado un descenso del 2%. El IPP lleva más de tres años en deflación, lo que refleja la debilidad de la demanda y el exceso de oferta mundial de productos manufacturados chinos.

Además de petróleo y gas, el país cuenta con reservas de oro, diamantes y tierras raras, que pueden ser muy atractivos para Donald Trump.
El petróleo está en el centro del interés de Donald Trump por Venezuela. Sin embargo, este no es el único recurso estratégico con el que este país sudamericano, cuyo mandatario fue capturado el sábado, que pueden atraer al presidente estadounidense.
El gobierno estadounidense comienza ya a obtener los primeros beneficios de su control del petróleo. Trump anunció el martes que el gobierno interino del país sudamericano le entregará entre 30 y 50 millones de barriles de crudo “de alta calidad” para que sean ofrecidos en el mercado por Washington.
Las ganancias de casi 2,000 millones de dólares —de acuerdo con los precios actuales— serán administradas solo por él mismo, de acuerdo con un mensaje del mandatario en Truth Social. Además, el secretario de Energía aseguró este miércoles que Estados Unidos controlará la comercialización de petróleo venezolano "indefinidamente".
Venezuela por su parte informó el miércoles que negocia con Estados Unidos la "venta de volúmenes" de crudo. Una fuente petrolera dijo bajo anonimato a la AFP que además se prevé el levantamiento de ciertas sanciones en el sector. Aunque el petróleo por sí mismo es un atractivo suficiente, Venezuela cuenta con muchos más recursos, que incluyen minerales que serán claves para los intereses estratégicos de Estados Unidos.
Más allá del petróleo, Venezuela cuenta con enormes recursos energéticos. El país cuenta con los sextos yacimientos de gas más grandes a nivel global.
El país también tiene las reservas de oro más grandes de Latinoamérica, por encima de países como Colombia y México, así como de las mayores del mundo. A estas se le pueden sumar el hierro, la bauxita y los diamantes. Sin embargo, es difícil evaluar la dimensión de las reservas minerales de Venezuela a través de los datos oficiales.
Pero evaluar la dotación de minerales de Venezuela es difícil porque los datos fiables son escasos y a menudo se confunden. Los informes públicos citan con frecuencia 161 toneladas métricas de oro, pero esta cifra se refiere solo al oro en poder del Banco Central de Venezuela, no a los recursos de oro geológico del país.
De acuerdo con el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS), basado en información de S&P Capital IQ, 24 minas de oro identificadas en Venezuela contienen un estimado de 74.98 millones de onzas de oro, lo que equivale a 2,434 toneladas.
A esa escala, la dotación de oro geológico de Venezuela es potencialmente significativa. A modo de comparación, las reservas oficiales de oro suman 8,133 toneladas en los Estados Unidos, 3,350 toneladas en Alemania, 2.452 toneladas en Italia, 2,437 toneladas en Francia, 2,330 toneladas en Rusia y 2,303 toneladas en China. Esto coloca a Venezuela en el quinto lugar en reservas de oro a nivel mundial.
Actualmente, la mayoría de la explotación del oro en Venezuela se concentra en un solo proyecto, Siembra Minera, que cuenta con un 30% de las reservas identificadas.
“De las 24 minas de oro del país que tienen datos de reserva, 19 están inactivas, 3 están suspendidas temporalmente y solo 2 están activas, una de las cuales, Choco, está produciendo a niveles limitados”, indica el CSIS. La industria del oro está nacionalizada desde 2011.
Además, gran parte del sector del oro de Venezuela, particularmente dentro y alrededor del Arco Minero de Orinoco, está dominado por redes mineras ilícitas y actores no estatales armados, con vínculos documentados con el crimen organizado.
Estos dos últimos factores pueden restar bastante atractivo al sector minero venezolano. “Si bien el país posee depósitos de oro considerables, el oro es una mercancía para la que el gobierno de los Estados Unidos o los inversores privados tienen menos probabilidades de aceptar el perfil de alto riesgo de Venezuela”, señala el CSIS en su análisis. En 2025, las tres principales jurisdicciones para la exploración de oro (Canadá, Australia y Estados Unidos) representaron juntas el 51.1% del gasto mundial en exploración de oro. Estos países ofrecen no solo una mayor estabilidad política, sino también depósitos mejor definidos y ecosistemas mineros establecidos.
El presidente Donald Trump no se ha callado su interés sobre las tierras raras. En febrero de 2025, el presidente estadounidense condicionó la entrega de ayuda a Ucrania a tener un acceso privilegiado a las tierras raras que posee este país europeo. Poco después de los ataques contra Venezuela, Trump redobló su apuesta por hacerse del control de Groenlandia, una enorme isla en el Ártico controlada parcialmente por Dinamarca, que cuenta con enormes reservas de tierras raras. Hacerse de estos recursos podría ser la clave para contrarrestar la instrumentalización que China hace de su posición dominante en el ámbito de las tierras raras.
China es, por mucho, el país con las mayores reservas comprobadas de este tipo de materiales, pues más de un tercio de ellas se encuentran en su territorio.
Además de minerales más tradicionales, Venezuela cuenta con una dotación relevante de “tierras raras”, especialmente coltán y torio.
En 2010, el entonces presidente Hugo Chávez declaró durante una rendición de cuentas ante la Asamblea Nacional, que el país contaba con importantes reservas de coltán, un mineral también conocido como “oro azul”.
Un descubrimiento que implicaría que esta nación contase con “una gigantesca reserva de un mineral estratégico”, según reseñó la estatal RNV.
El coltán recibe su nombre por la abreviatura de dos de sus componentes: columbita (col), empleada en la fabricación de aleaciones especiales de dura resistencia, y tantalio (ta), considerado indispensable para la elaboración de condensadores electrolíticos con los que funcionan computadoras portátiles, teléfonos celulares, dispositivos de video, aparatos de sonido, consolas de juegos, GPS y televisores, entre otros.
“Se sabe que Venezuela alberga depósitos de coltán y bauxita, aunque en la actualidad no hay minería a escala industrial”, señala el CSIS.
Sin embargo, el país sudamericano quizás no sea la mejor fuente posible de minerales críticos que pueda tener Estados Unidos.
“Podría decirse que Venezuela no se ajusta a ningún perfil, por lo que no es sorprendente que la administración Trump no haya enfatizado los minerales en su acercamiento al país”, indica el CSIS en su reporte.

El constante aplazamiento de la convergencia de la inflación hacia el rango objetivo y un año que inicia con choques de impuestos y aumentos salariales ponen en tela de juicio la política monetaria.
“Puedo decir con certeza que se ha perdido algo de credibilidad en la política monetaria de México”, declaró Ernesto Revilla, economista en Jefe para América Latina de Citigroup, durante el seminario de perspectivas económicas realizado en el ITAM.
Los pronósticos del grupo financiero apuntan a que la inflación terminará 2026 en 4.2%, con lo cual se cumplirían 6 años fuera del objetivo del Banco de México. Lo más preocupante, señaló el economista, es que la inflación subyacente apunta a cerrar en 4.4%.
"La inflación para Banxico siempre converge a 3% en un cierto número de trimestres y siempre falla y siempre se traslada hacia adelante o se pospone la convergencia de la inflación", sentenció Ernesto Revilla.
El inicio de 2026 también plantea retos, con un choque de una sola vez derivado de los aumentos en el IEPS, los aranceles a importaciones de países sin tratado comercial y aumento del salario mínimo. Revilla explicó que los aumentos recientes al salario mínimo pueden trasladarse en mayor medida este año a la inflación, dado el alcance a un mayor número de trabajadores.
Además, apuntó que el Banco de México ha tenido que ajustar de manera consecutiva sus expectativas de convergencia de la inflación al objetivo de 3% (+/- 1 punto porcentual), lo cual es interpretado como un problema de comunicación que mina la confianza en los pronósticos del banco central. Asimismo, alertó que las expectativas de inflación de mediano y largo plazo están altas.
"Me parece una mala noticia que los pronósticos del Banco Central ya no tendrán mucho poder predictivo, que el mercado no los no los respete tanto", añadió el experto.
Carlos Capistrán, economista en Jefe para América Latina y Canadá de Bank of América, también coincidió en los problemas de Banxico para contener la inflación dentro del rango objetivo. Y apuntó que la persistencia de la elevada inflación en servicios puede estar vinculada a los aumentos a los salarios sin una contraparte de aumento en la productividad.
Bank of America espera cuatro recortes más a la tasa de interés por parte del Banco de México a lo largo del año, con lo cual el 2026 cerraría con una tasa de 6%.
Al cierre de 2025, la inflación se desaceleró por debajo de las expectativas de mercado, a 3.7% anual, no obstante, el índice subyacente se aceleró 4.33%, con aumentos en mercancías y persistencia de alta inflación en servicios. La inflación subyacente es considerada el mejor parámetro para las expectativas de los precios en el mediano y largo plazo. Se espera que el Banco de México reinicie sus recortes en mayo, tras la cautela derivada por los aumentos de impuestos en el primer trimestre.