
Expertos destacan que reducir las cuotas de intercambio desincentivará las inversiones y a que las instituciones financieras vayan por clientes de bajos ingresos.
En la consulta que lanzaron los reguladores para reducir los costos en los pagos con tarjeta, expertos advierten que reducir las comisiones puede generar un efecto regresivo en la población de menor ingreso.
En octubre, Banxico y la CNBV emitieron una consulta pública para hacer cambios a los pagos con tarjetas. Uno de los puntos más controversiales es la cuota de intercambio que pagan los comercios por aceptar pagos con plásticos.
Se propone que las comisiones o cuotas de intercambio para los pagos con tarjeta de crédito sean de 0.6% mientras que las de tarjetas de débito sean de 0.3%. Actualmente, estas tarifas son de1.91% del total de pago en tarjetas de crédito y de 1.15% en tarjetas de débito.
En el portal de la Comisión Nacional de Mejora Regulatoria (Conamer), algunos de los expertos destacan que reducir esta cuota de intercambio provocará que instituciones cierren sus operaciones o modifiquen su enfoque de llevar productos financieros a personas no bancarizadas.
"Esto frenaría la inclusión financiera, el acceso al crédito a segmentos no bancarizados. En la medida que la cuota de intercambio se reduzca, los emisores compensarán ese ingreso vía otras fuentes de ingreso como son la tasa de interés y las comisiones", se señala.
Exponen que en países como Polonia, Reino Unido, Australia y Estados Unidos, donde la regulación redujo las tasas de intercambio, se benefició principalmente a grandes comercios, sin trasladar ahorros a consumidores.
"Sobre la experiencia internacional concluimos que la reducción de tasas de intercambio no asegura precios más bajos al consumidor y puede generar distorsiones", se destaca.
Clip, una de las empresas más importantes en el segmento de los adquirentes de pago, dijo que la definición de una cuota de intercambio debe generar incentivos adecuados para el gremio. "Clip sugiere establecer una revisión bianual basada en evidencia y distinguir claramente entre tasa de descuento (adquirente) y comisión del agregador, para evitar interpretaciones equívocas", señaló.
La Asociación de Agregadores de Medios de Pago (ASAMEP) hizo un llamado a preservar el equilibrio entre incentivos de emisión y adquirencia con transparencia.
"Una fijación inadecuada podría llevar a que los participantes más afectados pierdan capacidad de competir o recurran a cargos sustitutos para compensar pérdidas, trasladando costos a agregadores, comercios o incluso al consumidor final", destacó.

El presidente de EU dijo que el secretario del Tesoro, Scott Bessent, quien dirigió el proceso de búsqueda, no quiere el principal puesto en la Reserva Federal, pero no indicó a quién prefería.
El presidente Donald Trump dijo el martes que a principio del próximo año anunciará a quién propondrá como sucesor de Jerome Powell al frente de la Reserva Federal, adelantando aún más un proceso de selección de meses, pese a que ha dicho que ya sabe a quién elegirá para dirigir el banco central más importante del mundo.
En comentarios en una reunión del gabinete, Trump también dijo que el secretario del Tesoro, Scott Bessent, quien dirigió el proceso de búsqueda, no quiere el principal puesto en la Reserva Federal, pero no indicó a quién prefería.
Trump había dicho el domingo a periodistas que ya sabía a quién planea elegir como sucesor de Powell, cuyo mandato como jefe de la Reserva Federal finaliza en mayo, pero no respondió cuando se le preguntó si era Kevin Hassett, su principal asesor económico y el favorito en las apuestas en línea.
El martes reiteró que redujo la lista a una sola persona.
"Supongo que también está aquí un posible presidente de la Reserva Federal. ¿Puedo decirlo? Potencial. Es una persona respetada, te lo aseguro. Gracias, Kevin", dijo Trump en la reunión del gabinete.
Hassett, de 63 años, quien presidió el Consejo de Asesores Económicos de la Casa Blanca durante el primer mandato de Trump, ha demostrado su lealtad al presidente en apariciones televisivas regulares, si no semanales, en CNBC, Fox News y otros canales, donde ha respaldado los amplios aranceles de importación de Trump y sus llamamientos a tasas de interés más bajas.
Trump, un ávido televidente, probablemente ve a Hassett con frecuencia, a diferencia de a la mayoría de los demás candidatos.
Hassett, cuya oficina se encuentra en el Ala Oeste de la Casa Blanca, también tiene acceso directo al presidente y ha contribuido a moldear sus opiniones sobre comercio y economía, así como sobre política monetaria.
Entre los demás candidatos para suceder a Powell se encuentran dos gobernadores de la Reserva Federal en funciones —Michelle Bowman y Christopher Waller—, el exgobernador de la Fed Kevin Warsh y Rick Rieder de BlackRock.
Bessent ha dicho que completó dos rondas de entrevistas con cada uno de ellos y que planeaba presentar una lista reducida de finalistas a Trump y otros funcionarios de la Casa Blanca este mes.
Trump no ha ocultado que prefiere a alguien que esté a favor de tasas más bajas, y Hassett y los demás han sido defensores abiertos de exactamente eso, una preferencia que podría ser desafiada por una economía boyante que ha hecho que muchos funcionarios de la Reserva Federal se muestren cautos ante una política monetaria más expansiva.

El alza sostenida en los precios de los vehículos volvió obsoleto el subsidio a la tenencia: de más de 600 modelos a la venta, apenas uno cumplía con el tope fijado, dejando sin beneficio a casi todo el mercado.
La escena se había vuelto recurrente en las concesionarias de vehículos nuevos en la CDMX, donde los vendedores preguntaban con total naturalidad si se preferían placas locales, del Edomex o de Morelos con tal de exentar la tenencia. “Solo necesitaríamos un comprobante de domicilio para registrar las placas en el Edomex, no tiene que ser suyo, un familiar o amigo se lo puede prestar”, comenta un vendedor durante una visita al corredor de concesionarios en Avenida Universidad, al sur de la Ciudad de México.
La razón detrás de esto es que el precio de los autos nuevos en México subió tan rápido en la última década que dejó al subsidio a la tenencia en la capital del país viviendo en otro tiempo. Mientras el valor promedio de un vehículo superó los 450,000 pesos y algunos segmentos avanzaron aún más, el umbral fiscal de 250,000 pesos —fijado en 2012— quedó tan desfasado que, entre casi 600 modelos a la venta en el país, solo uno —el Renault Kwid— seguía siendo elegible para acceder al beneficio.
El tope, diseñado originalmente para abarcar a los compactos y subcompactos que sostenían la movilidad de la clase media capitalina, se mantuvo inmóvil en un mercado que cambió de forma radical. Las marcas aumentaron precios por inflación, mayor equipamiento y disrupciones productivas, mientras la política fiscal local quedó atrapada en una referencia que ya no tenía relación con el piso de venta real.
Un tope rebasado por el mercado
Con un mercado donde casi nada cuesta menos de 300,000 pesos y donde la mayoría de los modelos se concentran entre 400,000 y 600,000 pesos, el subsidio se volvió simbólico. En la práctica dejó de incentivar la compra de autos nuevos registrados en la capital y, al contrario, alimentó la migración de contribuyentes hacia estados con esquemas más generosos o topes actualizados.
Lee también: ¿Qué vehículos exentarían el pago de tenencia en 2026? La propuesta para elevar el límite a 550,000 pesos en 2026 busca corregir esa desconexión. El objetivo es volver a alinear la política de tenencia con el tipo de vehículos que realmente adquiere la clase media motorizada, desde sedanes compactos hasta SUV subcompactas, que hoy representan buena parte del volumen del mercado urbano.
La actualización del tope también apunta a detener la fuga fiscal que se consolidó durante años. El incentivo dejó de ser atractivo y miles de compradores optaron por emplacar fuera de la capital. Para alcanzar los más de 4,500 millones de pesos proyectados por tenencia y uso vehicular en 2026, la ciudad necesita recuperar a esos contribuyentes y reconfigurar un esquema que se había quedado sin impacto financiero.
La presión sobre los precios no se limita a factores locales. Durante la pospandemia, la falta de chips en 2021 paralizó líneas completas, provocó retrasos y elevó los precios globalmente. Según datos de J.D. Power, entre 2021 y 2023, los autos nuevos subieron cerca de 25%, el salto más pronunciado en una década. Antes de ese periodo, los ajustes anuales rondaban entre el 5% y 8% anual.
La inflación automotriz alcanzó 16.2% en 2023, según J.D. Power, impulsada por costos de producción más altos, cadenas de suministro tensas y un mercado global en reacomodo.
Los factores que dispararon los precios de los autos
El año pasado, las marcas chinas ayudaron a contener los precios. Con vehículos hasta 100,000 pesos por debajo del promedio de sus segmentos y un nivel de equipamiento superior, se convirtieron en la válvula de escape de consumidores que buscaban opciones bajo presión inflacionaria. Pero ese contrapeso enfrenta su propio riesgo.
La suma de inflación, costos logísticos y presiones arancelarias reduce la capacidad de las armadoras para absorber choques adicionales sin trasladarlos al consumidor.
En el piso de venta, esa tensión se traduce en compras anticipadas. Asesores en corredores como Avenida Universidad reportan que muchos clientes buscan cerrar operaciones antes de diciembre ante el temor de nuevos ajustes. Para los consumidores, adelantar la compra se volvió una estrategia para evitar que un vehículo de 500,000 pesos se convierta en uno de 530,000 en cuestión de semanas.
La realidad es que los precios de los autos se triplicaron en dos décadas: de 161,000 pesos en 2005 a más de 516,000 en 2024. La propuesta de elevar el tope a 550,000 pesos busca cerrar ese abismo y devolverle relevancia a un instrumento fiscal que quedó atrapado en el tiempo.

Con el ajuste propuesto por la Secretaría de Finanzas para 2026, varios modelos de volumen volverían a calificar para la exención de tenencia en la CDMX, ampliando una lista que hoy solo incluye un vehículo.
La propuesta para elevar el umbral de autos exentos de tenencia en la Ciudad de México abre una ventana inédita para el mercado automotor capitalino. Con el proyecto de Código Fiscal 2026 enviado por la jefa de Gobierno, Clara Brugada, el límite pasaría de 250,000 a 550,000 pesos, una actualización largamente esperada en un mercado donde hoy casi ningún modelo nuevo se vende por debajo del umbral vigente.
Si el Congreso capitalino lo aprueba, más de un centenar de los modelos que se ofrecen en México quedarían exentos del pago del impuesto y solo cubrirían un refrendo de 760 pesos.
Durante años, el subsidio se mantuvo anclado a un precio que dejó de representar la estructura real del mercado. Tras el alza generalizada de precios posteriores a la pandemia —marcada por disrupciones logísticas, mayor costo de insumos y encarecimiento del financiamiento— prácticamente ningún vehículo nuevo quedó por debajo de los 250,000 pesos.
En la práctica, solo el Renault Kwid se mantuvo dentro de ese rango con un precio de 247,500 pesos, lo que restringió aún más un beneficio fiscal insuficiente y terminó empujando a compradores a emplacar en entidades con mayores exenciones, como Estado de México y Morelos.
El giro para 2026 permitiría que autos compactos, hatchbacks y SUV subcompactas —segmentos de mayor volumen en México— entrarían de lleno en la franja exenta.
En términos comerciales, las marcas ganarían un nuevo argumento de venta. La posibilidad de ofrecer unidades “exentas de tenencia” con un refrendo fijo de 760 pesos puede convertirse en un incentivo para atraer a compradores sensibles al costo anual de propiedad, que incluye pago de impuestos y de mantenimiento.
Qué autos no pagarían tenencia en 2026
En México hay alrededor de 60 marcas de vehículos con una oferta que supera los 600 modelos. Sin embargo, 10 de ellas concentran cerca del 80% de las ventas en México, según datos de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA). Con el nuevo umbral de 550,000 pesos, buena parte del portafolio de autos compactos y SUV de estas 10 marcas alcanzaría por primera vez ese beneficio. A continuación la lista:
Nissan
Chevrolet
Volkswagen
Toyota
Kia
Mazda
Stellantis
Hyundai
MG
Honda